30.6.07

sueños en R.E.M. (peel sessions)

DESEOS IMPARABLES comer de las frutas del televisor del arroz verde de lo que se hizo vegetación y vino una tras otra uvas azul marino en los labios del emperador repetido en las paredes y esclavos y esclavas en todas partes llenos de cabello que arrastran en mis piernas recurro a la mentira para quedarme pero si se pasa la hora quién abrirá las ventanas del mustang rojo que le pertenecía al capitán Lascano y que llevábamos al cerro a fabricar aludes y besar novias entre el zastava y el suzuki nos hicimos grandes cada quien en su esquina con los aprendices secándonos el sudor y rodeándo el cuadrilátero con chistes nuevos para conquistar niñas de colegio y amas de casa sustitutas de nuestras madres generosas y de pechos grandes para abrigarnos en las frías noches de la niñez como esta noche en la que duermes a menos de un metro suspirando a intervalos cuando gnarls barkley sube un poco el nivel y piensas que la vanguardia camina por madreselvas que quizás te despierten pero quiero quedame con la canción para siempre y como siempre desde el primer sencillo de 45 y cintas de 8 tracks y cassettes que hicieron vida donde solo había resaca y ganas de esconderse sin levantar una sola palabra pero las ideas nunca te abandonan y te peturban y te torturan y se callan y se solapan pero siempre están para tenderle trampas a la verdad

d

siempre escape

empiezo el viaje (ya bastante pendiente) con un sueño de huída, un talkshow de la edad media.
d.

(HUÍDA -fragmento-)

El sendero se desprende del escape

Mi regreso a la casa de origen, en este caso, acompaña a la huida.
El rey aceptó mi muerte, sin preguntas y casi sin ruido
para el anochecer de un sábado cualquiera

la reina no asistirá

suponemos que tiene algún ajuste con el vizconde, seguro cruzará al otro lado del arroyo,

irá a revolcar su silencio, tres años de viajes ocultos, desdichadas cacerías de serpientes.

LOS ACTOS FALLIDOS DEL BOSQUE
ENTRECERRANDO LOS OJOS Y ESCONDIENDO
EL SILENCIO DE LA NIEBLA NEURONAL

Mary los vió caminar retozando y sonrojarse bajo sus vestidos, entre las flores. Los vió desde las comisuras infantiles curtidas de morder uñas ajenas, los vió desde le ventana de la cocina de mi madre, entre la grasa vieja de los maderos y el sabor del humo de los restos de caldo.

mi hermana tampoco estaría en la ceremonia de mi muerte
aquella noche se supone estaremos mi madre, el rey y yo, el verdugo, claro, y el heraldo que leerá la sentencia.

ella se fue hace mucho, con el príncipe cerdo que la amaba, el monstruo gigante que la enamoró y enfermó, el hombre que nos metió en todo esto,
pero es justo decir que él la quería también.

mi madre,
ella casi no cuenta... lo primero que ordenaron fue torturarla para que hable, y ante su silencio – lealtad o rabia, quien lo sabe - le cortaron la lengua, desde entonces el verano se volvió fofo y acuoso, casi no cuenta no.

un intento de castigarla como siempre.

pero es inútil, el rey sabía que ella estaba muerta
ya debería estar bajo bosques gigantes y  protegida por los cementerios de los lobos

Si no les hiciera falta el olor de sus cocciones y pócimas, de fama en el reino entero
deliciosas salivas envenenadas,
nadie supo nunca su tiempo en las mazmorras de los moros traficantes

la mayor parte de su vida fue para pura complacencia del rey

a la reina, por el contrario, nada le importaba
miraba desde afuera esta absurda comedia de venganza,
le importa muy poco su marido, le importa muy poco su hijo

el visconde es lo único
a pesar de la sífilis
a pesar de la corte

y sus ovejunas lágrimas volaban hacia atrás con la velocidad de la huida
el viento en la cara se hace cascadas de ojeras gigantes

ladridos por todas partes, sonrisas de gatos luciérnagas

mis pies lastimados casi no rozaban el sendero, la reina loca arregló la escapada

el fangoso satín de su vestido se derritió entre los fantasmas de los árboles.


d.